El Dos

 

Enfrentado al UNO, el número dos rompe con la unidad, oponiéndose con lo primero y simbolizando la dualidad, como el día y la noche, el hombre y la mujer o el bien y el mal. El DOS es adaptable, versátil y sensible. Es el seguidor, el que sigue los pasos marcados por otro (el uno). Este número se asocia con la Luna, con la parte misteriosa y silenciosa que ésta conlleva, dotando a las personas con este número de una naturaleza que las induce a la paz, armonía y equilibrio, estando sus vidas regidas por la meditación, la mesura y la reflexión. Los individuos que se identifican con este número dual suelen ser dulces, pacíficos, considerados y tolerantes, con una necesidad constante de vivir en armonía con su entorno, de ahí que sean seres adaptables a cualquier circunstancia con el fin de encontrar la paz interior que anhelan y necesitan.


Principales rasgos positivos: imaginación, sensibilidad, cooperación, sosiego, emotividad, compromiso, lealtad, cordialidad, generosidad.


Principales rasgos negativos: indecisión, dependencia, sometimiento, complejo de inferioridad, timidez, conformismo.